Luna…¿Quién Te Cuidará?

Luna… Con tu fuerza mueves las olas del mar. Das un balance a la tierra, logras que todo gire normal.

Pero hoy… Reposando estás, te has acurrucado en los brazos de mamá.

Pero hoy… Lagrimitas de plata ruedan sobre su regazo. Mientras te canta una nana, y te acuna con bondad.

Luna…¿Quién Te Cuidará? ¿Acaso la naturaleza sus brazos te extenderá? Ella te vio nacer, ha sido Testigo de tu andar, ella danza contigo siempre a tu propio compás.

Ella sufre la pena, ha visto perecer, lo que más ha amado. Sufren sus ríos contaminados por descuido y maltrato inhumano. ¡Abrázala Luna! Que llorando está.

Luna…¿Quién Te Cuidará? Ella ha extendido sus brazos, te sigue arrullando con ternura maternal. Y aunque la noche está fría y oscura, y se ha vestido de amargura. Su amor mi preciosa Luna… No tiene final.

¡Levantate Luna! En la templanza de tu luz plateada. En la fuerza de ese amor que canta sobre las olas del mar.

¡Sonríe Luna! La fiel naturaleza te brinda lo esencial, renueva ese amor que brilla de infinita ternura en los dulces brazos de mamá.

© Esperanza E. Vargas

Con cariño dedico este poema a mi amiga del corazón. María Luisa Blanco y su mami Doña Lorenza Barba. Por ese amor que les une de manera especial. Un abrazo desde la distancia, y una caricia al alma. Que ese amor prevalezca Que sea fuente de fortaleza siempre.

Les Quiero.

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Sueño… Y Sueñas…

Velero sobre la mar y sus olas de plata, pintadas con ternura por la luz de la Luna.

Vuelan gaviotas, danzan las melodías del mar, revolotean nuestro soñar.

Sueño… Y Sueñas…

Quizás Saturno tendrá otro mar, donde nuestro velero pueda navegar.

Entre anillos de colores y tantas lunas que sacien nuestro mirar.

Sueño… Y Sueñas…

Navegando mar adentro, otros mundos recorriendo y tus remos llevarán.

Un trayecto definido, un horizonte, un destino sólo tuyo y sólo mío.

Velero que cruzas la mente y el corazón, surcando los sueños y la imaginación.

Un pirata que busca tesoros dentro del sentimiento y de la razón.

Sueño… Y Sueñas…

El viento nos favorece, hallaremos un puerto y un muelle para desembarcar realidades de perlas y coral.

¡Y me dirás! Abrázame tan fuerte, cariño mío y no me sueltes jamás.

© Esperanza E. Vargas

Publicado en Guarida Letras

Un Viaje Sin Retorno

Un Viaje Sin Retorno

Volví la mirada para despedirme, de viejos amores, de amargas penas. De sinsabores que la vida me regaló, de nostalgias y de infinitas tristezas.

El tren sigue tomando velocidad, y poco a poco se va alejando. Este es Un Viaje Sin Retorno, un viaje sereno y relajado.

El horizonte dibuja un universo de grandes y hermosos proyectos. Que le regalan vida al corazón figurado, rescatando la esencia de mi razón, la esencia del sentimiento que tanto guardo.

A nadie nunca le importó saber de mis alegrías o preocupaciones. Nadie se interesó en conocer de mi corazón sus emociones. La estrella solitaria y desapercibida, jamás llamó la atención entre tantas. El silencio fue su ideal compañía, y el viento su confidente sin falta.

Y me atreví a tomarme en cuenta, a tirar por la borda tantos temores. Los miedos que la dignidad asustan, y mendigan la caricia y los amores. De ser no soy nada ante la vida, un ser humano, tan sólo una mujer, un vaso frágil carente de protección tan falto de amor todo mi ser.

Sin embargo soy fuerte ante la adversidad, y me atrevo a salir de la oscuridad. Porque de luz está hecha mi vida, y es tiempo de mostrar mi valía. Porque fuí creada frágil pero nunca inferior, porque pretendo llegar a la meta que me he trazado. Un Viaje Sin Retorno he emprendido, y le digo adiós para siempre a mi pasado.

© Esperanza E. Vargas

Publicado en Guarida Letras

Felicidad…¿Qué Significa?

El tiempo y la vida nos robaron, aquellos instantes de alegría. Aquellos otoños compartidos cuando nuestras risas sonaban con tanta fuerza y energía, de inocencia y dulce compañía.

Los campos se vestían de luces y colores vivos que hacían florecer la vida y el entorno que nos ofrecía. El viento cantaba nuestras voces, que se pronunciaban infantiles… Voces de niñas.

Tú eras la pureza del agua de la lluvia, y yo el canto del ave y su algarabía. Tú eras luz de Luna por las noches, y yo alguna estrellita diminuta y parpadeante. O quizás un cometa o un Lucero radiante.

¿Felicidad? ¿Qué Significa? ¿Acaso no eres tú, quién dibuja mis sonrisas? ¡Tú!… ¿Cuando al llevarme de la mano, jamás permitiste que cayera. Y si caía… Jamás me soltabas hasta cerciorarte estuviera de pie y pudiera continuar mi vida?

¡Felicidad!… Tú, sueño invisible en mi mente de niña. Que cabalgaste en caballo blanco, surcando los cielos que me envolvían. Tú, que corriste la misma carrera, entre los pétalos azules de un tiempo que no existía.

Tú… Que le diste final a una historia que en antaño se escribía. Que moldeaste los bordes de la tormenta de mi vida. Mi pequeña compañera y amiga.

¿Cuantos años han pasado y los que faltan?Pero hoy… ¡Estas aquí! Y seguimos tan distantes. Sin embargo escucho nuestras risas constantes.

Si me llevas de la mano mientras azota con fuerza la tempestad.¡Dime Amiga! ¿Acaso no es eso lo que llaman FELICIDAD?

© Esperanza E. Vargas

Poema publicado en Guarida Letras.

En Los Límites Del Tiempo

Y floreció el amor, En Los Límites Del Tiempo. En los espacios vacíos del silencio, entre las ruinas de un pasado y las arenas de un desierto que en algún momento caminaron nuestros pasos.

Entre la lluvia y los colores de la vida, las estaciones del año y las vías de un tren que marcaron las entradas y salidas. Que dejaron huellas de viajes al infinito, de escapadas, de huídas.

Ha florecido el amor, aun entre las circunstancias adversas, ante cicatrices y aun nuevas heridas. Ante las miradas de inocencia y de malicia, que nos regalaron verdades y nos regalaron un mundo de sonrisas y alegría.

¡Qué ironía! El dolor ha hecho florecer sobre los campos de agonía. Un mundo de ilusión, de esperanza, que renace entre cenizas.

Es como traspasar el tiempo con un sólo pensamiento y volar por el infinito para encontrarnos en algún punto del espacio.

En los Límites infinitos de un tiempo, tiempo nuestro como divino regalo. ¿Verdad que jamás te irás de mi? ¿Verdad que viviremos los aromas de florecidos campos?

Con ternura se mecen las amapolas, en un viento y una lluvia del ocaso. Rosas azules y rojas, aun blancas adornan los jardines de la vida… Nuestra vida.

© Esperanza E. Vargas

Buscando Sonrisas

Mientras llorabas, una mariposa azul se posaba en la rosa. La rosa que en muchos momentos te regalaba su perfume y su inspiración. Y entonces tus ojos llenos de luz y esperanza, se motivaron en sonrisas de amor.

Buscando Sonrisas para ti me pasé la vida, para ver la alegría posarse en tu rostro, como la mariposa en esa hermosa flor. Y tan simple como la vida llena de detalles tan lindos, hace relucir en tu alma una dulce ilusión.

Y tus pasos corrieron hacia el horizonte, donde florecían los versos y la vida de tantos colores. Donde la esperanza que no muere esperaba por ti, para arrancar tantos amargos sinsabores.

Que hermosa la tierra que nos regala momentos entrañables, sencillas cosas que se llevan el dolor insuperable. Que hermoso Dios que todo lo creó pensando en nosotros, en nuestra felicidad pues él es un Dios felíz y estamos hechos a su imágen.

Bendita mariposa que vuelas libre y en libertad te posas en nuestros corazones. Buscando sonrisas vamos a diario, buscando un poco de paz sin pretenciones.

Mientras llorabas… Ahora de alegría, vi reflejarse en tus ojos a la rosa y la mariposa azul. Era el canvas pintado en mis ojos, con pinceles desbordando los colores a plenitud.

No existe regalo más lindo, cuadro que cuelga en las paredes de la esperanza. Esa que a diario te abraza, te mima y te consuela y brinda confianza.

© Esperanza E. Vargas

Te Quiero…

El Amor

De su boca jamás salió un Te Quiero, su timidez no se lo permitió. Y seguía dibujando El Amor, entre los pétalos de una flor.

La espiga dorada de los campos, tomaba la forma de un corazón. Y lo brindaba con ternura, con alegría pero también con temor.

Sus ojos dibujaban lágrimas, de alegría o de tristeza. De las cuales nadie se percataba, las ocultaba en su nobleza.

Sus silencios cobraban vida, entre versos multicolores. Donde florecían sus bellos sentimientos y sus emociones.

Nunca nadie entendió su pena, que sangraba desde su alma. Sabía guardarla secreta, sabía muy bien callarla.

El Amor era y es su bandera, su país la bondad y la esperanza. Su fe traduce lo que anhela, lo que en su corazón guarda.

En los detalles más pequeños, que entrega a grandes corazones. Los que valoran pequeñeces, que escriben largos renglones.

Y así traduce su vida, la vida que no le pertenece. Así hace nacer sonrisas, donde el mundo las oscurece.

El éxito va midiendo, no por cantidades logradas. Con un corazón que responda la pelea está ganada.

Ella entiende que nada es, tan sólo un pequeño grano de arena. Tan diminuto,tan insignificante, ante la grandeza de la tierra.

Es El Amor maravillosa cualidad, indispensable. Qué hace y logra mover la roca más dura, y hace a un corazón… Inolvidable.

© Esperanza E. Vargas