El terror nocturno, la soledad, la lluvia y el silencio. Descargaban oleajes de dolor y miedo.

Era, y sigue siendo difícil levantar el vuelo. Desplegar las alas y volar a otros horizontes, luchando fuerte, para continuar viviendo.

La vida no es igual cuando las personas amadas se han marchado. Dejando vacío el corazón y darte cuenta de todo lo que te falta.

Pero entonces coges valor, y coraje y aprendes a vivir con tu dolor a cuestas. Con una esperanza siempre tratando de no desfallecer.

Enfrentando los miedos que te asaltan. Que te paralizan y te sientes incapaz de nada.

¿Se puede? ¡Claro que se puede! Tienes que sacar desde tu interior ese coraje de vivir a pesar de las circunstancias.

Entonces puedes equilibrar el dolor, para que no rebase la cordura, y le pones una pausa.

Sigamos adelante, venciendo nuestros miedos, Salgamos a fuera a regalar sonrisas a corazones olvidados y caídos en la desesperanza.

©Esperanza E. Vargas

Abrazos amigos.

Gracias a todos los que han seguido este blog. Les dejo un cordial saludo.

Mi cariño sincero y aprecio por cada una de sus palabras en sus bellos aportes en comentarios.

Bendiciones a todos.