Brota la ternura
y cura el abrazo plateado,
al desencanto que llora por las noches.

Imaginando un olvido incierto.
Un desamor sin raíces,
y un dolor camuflado
entre la niebla.

Desesperanza y vacío
como delirio que atrapa
en una puñalada que sangra.

Mientras escurre la miel
de la verdad liberando
dudas y enemistad.

Liberando justicia,
por una muerte que cambia
a la vestimenta de las sombras, por la eternidad.

© Esperanza E. Vargas