¿Y Si Lloramos?

Le pregunté al cielo,

mientras con su copiosa

lluvia acariciaba mi rostro.

Y la luna me miraba

en silencio, mientras

una nube cubría su sonrisa.

Y grité en la inmensa

oscuridad, sabiendo

que nadie me escuchaba.

Y lloré como una niña

llora en los brazos

de su madre.

Y las lágrimas hacían ríos que confundidas

entre la lluvia.

No emitían queja alguna,

al romperse el corazón.

Fue como un estallar

de olas de mar bravío.

Azotando todo esquema

dentro del pecho mío.

¿Y Si Lloramos? Le pregunté al silencio.

Y haciendo eco de mi duelo, me abrazó.

Y me refugié para sentir,

un poco de cariño.

Y el silencio me dijo…

¡Ahora me iré!

Y en mi lugar se queda

el olvido.

¿Y Si lloramos? Le pregunté al olvido.

Y el olvido me abrazó

un tanto confundido.

Y arreció la lluvia,

y se ahogaba un grito…

¿Y Si lloramos?

Te pregunto a ti…

¡Quédate conmigo!

© Esperanza E. Vargas