Tus ojos…
Tienen el brillo del amor,
el amor que regalas sin condiciones.
Porque eres madre
tan noble y tan digna,
con esa sonrisa tan tuya,
de donde brota ternura a montones.

Tus ojos…
No merecen lágrimas de dolor,
tus ojos merecen sólo besos de amor.
Amor de aquellos
que desde tus entrañas han nacido,
y que debieran allanar tu camino.

Para hacerlo seguro para ti,
para que tu andar sea feliz.
Cascada de besos y mariposas,
debieran besar tus ojos.

Madre tan amada, preciosa Gema
divina joya.
En tu mirar se deleita mi alma,
mi alma que lleva los latidos
de tu propia alma.

Mi alma donde corren
los rojos ríos por mis venas.
Sangre de tu fuente madre,
sangre de tu amor genuino.

Tus ojos… Luceros que brillan
con tiernos amores para tus hijos.
De los cuales reclamas sólo un beso,
una caricia, una mirada.

Cascadas de besos y rosas como lluvia, debieran brillar en tus ojos
Madre… Mi madre amada.

© Esperanza E. Vargas

Para Ti,
Con especial cariño.

Te Quiero.
¡Mamá!