No es difícil ver cómo ruedan tus lágrimas,
no es difícil cuando tu rostro dibuja una pena
amarga.
Cuando tu silencio habla,
cuando las palabras faltan.

Cuando todo se oscurece en tu mirar,
Entonces yo he de saber… Que tú me llamas.
Se escucha el latido de tu corazón,
en el viento tempestuoso.

Y veo tus lágrimas brillar,
en un día lluvioso.
Se escuchan lamentos en el bosque,
los pajaritos no cantarán.

Silencio respetuoso guardan,
ante tu dolor y tu soledad.
Cuando las palabras faltan y
hablan los silencios.

Lista estoy para escucharte y
abrazarte con ternura.
No pregunto que te pasa, respetando tu intimidad,
más bien sabes vida mía que
siempre conmigo contarás.

Y en silencio enjugaré tu llanto,
con el hermoso lenguaje de una canción.
Y en silencio tomaré tus manos,
con las únicas palabras que diré…
¡Aquí estoy!

© Esperanza E. Vargas

Nota del autor: Poesía publicada en la antología poética Las Últimas Palabras… Quizás las más Bellas, del grupo La Guarida del Lápiz y Papel donde he tenido el placer de participar.