Quisiera dibujarte un cielo de colores,
un horizonte donde te espere el amor.
Una Luna de plata y fulgor,
un viento que te cante melodías del corazón.

Quisiera dibujar en tus ojos,
primaveras llenas de esperanzas.
Dibujarte un mundo de alegrías,
como sueños alcanzados
de tiernas fantasías.

Quisiera regalarte un tiempo nuevo,
donde le broten alas al corazón.
Y volar hasta tu encuentro,
abrazarte tan fuerte
y darte un beso.

Quisiera pintar sonrisas en tu alma,
que el gozo inunde tu sentir.
Que sientas que eres tan importante,
corazón de ojos radiantes y bello latir.

Yo Quisiera regalarte la dicha,
que nadie se atreviera a dañar.
Que tu alma se cobije de lunas,
y estrellitas azules como el mar.

Quisiera, que el verano
te regale rosas,
y el otoño marque
una pauta en tu vivir.
Que el invierno no cubra
de nieve tus sueños,
y renazcan
muchas primaveras
para ti.

Quisiera que el brillo
de tus ojos al llorar,
sea siempre de felicidad.
Que las penas y el dolor
se confundan
y al pasar no encuentren
tu mirar jamás.

Quisiera
acurrucar tus miedos
y cantarte,
una nana que te haga
dormir en paz.
Que la aurora
te despierte con caricia,
la caricia de un día más
por conquistar.

Quisiera con mis manos romper,
cada obstáculo que impida tu andar.
Limpiar veredas
y caminos de tu vida,
para que logres todo
lo que quieras alcanzar.

Quisiera que Dios
bendiga siempre tus pasos,
que cuentes mejor tus triunfos
y jamás tus fracasos.
Que las piedras que encuentres
en tu camino,
en lugar de tropezar
te ayuden a escalar.

Quisiera darte mi mejor abrazo,
con la ternura inocente de una amiga.
Esa que busca siempre tu bienestar,
esa que se queda contigo hasta el final.

Quisiera darte mi mejor beso,
con la dulzura inocente de una niña.
Esa que te brinda
su cariño sin condiciones,
esa que te regala el corazón
en sus canciones.

© Esperanza E. Vargas