Placer de un momento o una necesidad. Fantasma que roba el pensamiento, en el fatídico engaño de paz.

Es La Danza De La Muerte, jadeante, sobre el humo de un cigarro. Que se adhiere a tu cuerpo lentamente, dulce sueño o pesadilla de la cual suplicas despertar tarde o temprano.

Amigos fugaces, nada personal, tan unidos y constantes solo para el mal. Y cuando gira la moneda para mostrar su otra cara, desaparecen como si de un incendio se tratara.

En letras miniatura dirá, Fumar causa cancer y a nadie le importará. Y entonces comienza la danza de la muerte, tan lenta tan suave que ni se siente.

Y contaminas tu cuerpo y el ambiente, regalo fatal a tus parientes. Jamás entenderás el daño que provocas, a la razón se ha cerrado tu mente.

© Esperanza E. Vargas