Deja brillar en tus ojos la luz, luz intensa como de sol. Como rayos de esperanza, que se mecen en el viento, y nuevos y bellos amaneceres te regalan.

Deja que la paz de Dios, se vea sutil en tus pupilas. Que la quietud de la espera, te envuelva en un manto azul como mar y como cielo, como el profundo sueño que te abraza y te regala su bondad.

Como Sol Que Brilla regala tu sonrisa, Que ninguna nube oculte esa alegre caricia que brindas siempre a los demás. Que se desprenda de entre las montañas, y entre por millares de ventanas abiertas a la felicidad.

Como gotitas de rocío que se posan sobre la rosa son tus lágrimas serenas. Esas que van cayendo y con suavidad acaricia el viento y las evapora. volviéndose lluvia, o quizás tormenta, o tempestad.

Deja que mi mano amiga, te brinde la fuerza. Con humildad y con nobleza, con corazón y amistad. Que la belleza inmune. del silencio que a gritos habla desde la distancia. Te regale consuelo, ternura, y sinceridad.

Como Sol Que Brilla haz nacer tu fuerza. Entre nubarrones oscuros de nostalgia y tristeza. Entre ataduras que inmovilizan, entre espinas que hieren y entre cadenas.

Vamos… La vida es hermosa y la esperanza debe ser lo último que morirá. Déjala vivir en el brillo de tu mirada, en el brillo que produce el cariño y la lealtad.

© Esperanza E. Vargas

Nota del Autor:

Poema escrito para mi amiga Sandra Benítez. Con especial cariño.

2019